Suele ocurrir que cada vez que se dice a un amigo o familiar que no puedes tener hijos, la respuesta inmediata es: “Puedes adoptar”. Son muchos los que entienden la adopción como la solución para quienes no pueden tener hijos. Sin embargo, la adopción es la solución para proteger a esos menores que no tienen una familia que les aporte una educación, una estabilidad y, sobre todo, amor.
La reproducción es una meta para muchas personas. El ser humano es un animal social que vive en familia y la genética sigue jugando un papel importante. En este sentido, la gestación subrogada es otra de las opciones que tienen estas familias que no pueden procrear y que, además, ofrece la posibilidad de tener hijos biológicos.
Para poder establecer con claridad las diferencias y, por consiguiente, las ventajas y las desventajas de cada procedimiento, hemos redactado este artículo con los pasos que se deben seguir en cada procedimiento.
A continuación tienes un índice con todos los puntos que vamos a tratar en este artículo.
Hoy en día, la adopción es un proceso bastante largo debido a la disminución de niños adoptables en el mundo. Muchos países han suspendido los acuerdos de adopción con España, por lo que ya no es tan fácil poder adoptar un niño en el extranjero.
El proceso de adopción en sí puede alargarse entre 2 y 9 años de media, dependiendo de si se opta por la adopción nacional o en un país extranjero. A modo de resumen, estas son las fases de un proceso de adopción:
Como vemos, es un camino largo, pero cuenta con la ventaja de que está regulado por la legislación española, lo que facilita los trámites desde el punto de vista legal.
La gestación subrogada es una técnica en la que una o dos personas deciden tener un hijo. Da la opción de traer un hijo al mundo y vivir el día a día del embarazo. Ponen en marcha un tratamiento de reproducción asistida donde, si es posible, aportan sus propios gametos para crear un embrión que será gestado por una mujer que dona su capacidad de gestar.
La ilusión de la transferencia embrionaria, la incertidumbre durante la beta-espera, el test de embarazo positivo, todas las ecografías, descubrir el sexo, el deseado nacimiento... En resumen, vivir un proceso de gestación subrogada es lo más parecido a vivir tu propio embarazo.
En España, todo contrato de gestación subrogada es considerado nulo de pleno derecho tal y como establece la Ley 14/2006. Ello hace que, necesariamente, los futuros padres deban viajar a otro país para ser padres mediante esta técnica. Veamos los pasos implicados:
El proceso también puede ser largo: todo depende de cuánto se demore la selección de la gestante, los trámites legales, cuánto tarde en quedar embarazada, los requisitos fijados por la ley del destino elegido, etc. Dependiendo de estos y otros factores, puede alargarse un año o más de media.
La gestación subrogada es el tratamiento de reproducción asistida más complejo. Por ello, es importante que te pongas en manos de buenos profesionales. Por ello, te recomendamos visitar el este artículo para leer algunos consejos antes de adentrarte en este proceso.
Quizás la gran diferencia entre elegir tener un hijo y adoptarlo radica en el fin. Cuando uno decide tener un hijo, está decidiendo reproducirse. Todos, cuando vemos un bebé, buscamos parecidos con los padres, los abuelos y los tíos. Todos nos preguntamos a quién se parecerá, por ejemplo, a nivel de carácter.
Cuando se adopta un niño, en cambio, todo lo que podremos identificar en él será lo adquirido, pero no podemos olvidar que lo adquirido empieza desde que nace, desde el primer minuto de vida.
Las personas que normalmente se ven en la situación de elegir entre un proceso de gestación subrogada o la adopción son las parejas heterosexuales con incapacidad de gestar, las parejas homosexuales masculinas y los hombres solteros. Ambas son opciones viables en función de cada caso.
Antes de tomar una decisión, se deberán valorar las ventajas e inconvenientes de cada caso para saber bien a qué proceso nos enfrentamos, sea cual sea la decisión final. Algunos factores a comparar son:
Una ventaja de la adopción frente a la gestación por sustitución es que ésta es legal en España, lo que implica que los padres no tendrán problemas a la hora de inscribir a su hijo en el Registro Civil y pasar a ser los padres legales del menor.
En el segundo caso, las facilidades dependerán de si la filiación se obtiene por adopción o por sentencia judicial. Puedes saber cómo funciona por destinos en este enlace: Gestación subrogada en el mundo: ¿Qué país es mejor para españoles?
En conclusión, la gestación subrogada y la adopción nada tienen que ver la una con la otra. La primera es una técnica médica que hace posible que una persona o pareja pueda tener un hijo y la segunda es un acto solidario por el cual una persona o pareja proporciona un hogar a un niño o niña que no lo tiene.
Los nuevos modelos de familia aparecidos en la sociedad no solo han sido posibles gracias a los diferentes tratamientos de reproducción asistida como la donación de óvulos y espermatozoides o la gestación subrogada, sino también gracias a la adopción.
Parejas heterosexuales con problemas de fertilidad, incapaces de procrear de forma natural, encuentran en la adopción un medio para lograr la paternidad. También parejas del mismo género, tanto femeninas como masculinas, y personas solteras escogen la adopción para formar su propia familia.
La adopción homoparental es posible en España desde que se regulase el matrimonio igualitario en 2005. Aunque, en un principio, solo uno de los miembros de la unión homosexual disponía de la patria potestad del menor como soltero, fue tras la Ley 13/2005 cuando se estableció la igualdad total.
No obstante, aunque la legislación española lo permite, las parejas homosexuales, en la práctica, no tienen prácticamente posibilidades de adoptar a menores extranjeros: la mayoría de países limitan las adopciones a matrimonios formados por un hombre y una mujer.
Por todo ello, algunas de estas familias encuentran dificultades a la hora de llevar a cabo la adopción y, por ello, muchas de ellas acaban descartándola y recurriendo a otra opción reproductiva como la gestación subrogada.
Si quieres saber más sobre el proceso de adopción para parejas del mismo sexo, recomendamos la lectura del siguiente artículo: La adopción homoparental: ¿pueden los gays adoptar?
No tiene por qué, ya que las leyes para un proceso u otro son diferentes y dependen de cada país en concreto.
Por ejemplo, en Rusia sí que es posible adoptar y hacer un proceso de gestación subrogada, aunque sólo para parejas heterosexuales. En cambio, China, Vietnam, la India o Hungría (principales destinos para adoptar) no permiten la gestación subrogada para personas extranjeras.
Por su parte, los principales destinos de gestación subrogada para los españoles son EE.UU., Canadá, Ucrania, Grecia, Georgia y Portugal, además de Rusia.
Puedes leer más sobre esto aquí: ¿Qué país es mejor para españoles?
Sí, es posible adoptar aunque los adoptantes tengan un hijo previamente, aunque sea nacido por gestación subrogada. Para poder adoptar, los adoptantes tendrán que cumplir con los requisitos exigidos por la legislación española y obtener un certificado de idoneidad.
La gestación subrogada no está permitida en España, por lo que necesariamente habrá que desplazarse hasta un país extranjero en el que sí se permita, siempre y cuando se cumplan las condiciones establecidas por la ley. ¿Quieres informarte acerca de los posibles destinos? Pincha aquí: Gestación subrogada a nivel internacional: ¿Dónde es legal?
Por otra parte, si estás más interesado en adoptar para completar tu familia, puedes encontrar toda la información necesaria en el siguiente artículo: ¿Cómo se puede adoptar a un niño?
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