El síndrome de hiperestimulación ovárica (SHO) se produce cuando una mujer responde de forma anormalmente alta a la medicación administrada para estimular el ovario. El SHO también puede tener lugar de forma natural debido a un aumento de los niveles de LH.
En cualquier caso, es importante que la estimulación ovárica en un tratamiento de fertilidad sea controlada para evitar poner en peligro la salud de la mujer encargada de aportar los óvulos.
Si ocurriera un SHO, se vitrificarían los óvulos y se transferiría en el siguiente ciclo o directamente se cancelaría la punción ovárica. No obstante, si la gestante es una mujer diferente a la que aporta los óvulos, no habría problema en transferir los embriones.
A continuación tienes un índice con todos los puntos que vamos a tratar en este artículo.
A día de hoy, el síndrome de hiperestimulación ovárica se clasifica teniendo en cuenta su estado de gravedad. De este modo, se distingue entre SHO:
Además, el SHO se clasifica también según el momento en el que aparece el primer síntoma. La paciente tendrá SHO precoz si los síntomas surgen entre el 3 y 7 día desde el momento en el que se administró la inyección de hCG. En cambio, la paciente tendrá SHO tardío si los síntomas aparecen tras 12-17 días aproximadamente.
Naturalmente una mujer libera un óvulo en cada ciclo menstrual. Sin embargo, durante un proceso de FIV se busca obtener el mayor número de óvulos posibles para aumentar así las probabilidades de conseguir embriones viables susceptibles de dar lugar a un embarazo.
Esta superproducción de óvulos se consigue porque la mujer recibe un tratamiento farmacológico hormonal. Es lo que se conoce como estimulación ovárica controlada.
Un proceso de gestación subrogada es un proceso de FIV, por lo que es necesario obtener los óvulos, ya sean de la paciente o de una donante. Para ello, se estimula la producción ovárica mediante medicación externa. Si el ovario responde a estos fármacos de forma exagerada, es posible que la mujer sufra el síndrome de hiperestimulación ovárica.
Las consecuencias principales del SHO son:
El SHO se produce tras la ovulación, es decir, una vez los óvulos han sido liberados, y culmina con la llegada de la menstruación. Por tanto, su duración es de entre 10 y 14 días aproximadamente.
Los síntomas que sufre una mujer cuando padece el SHO puede ser de mayor o menor gravedad en función de las características de cada situación:
Generalmente, las mujeres que se ven afectadas por este síndrome no llegan a sentir síntomas demasiado graves. En ocasiones excepcionales, es necesario ingresar a la paciente para administrarle suero por vía intravenosa y conseguir reducir su deshidratación.
La estimulación ovárica controlada se inicia con la administración de gonadotropinas (FSH/LH) que son las encargadas de favorecer la producción ovárica. Aproximadamente 4 días antes de la punción ovárica (extracción de los óvulos) se administran antagonistas de la GnRH que evitarán la liberación endógena de LH y, por tanto, la ovulación natural.
A continuación, la mujer se administra la hormona hCG, que desencadenará la ovulación. Por ello, será importante que la punción se programe antes de que hayan pasado 36 horas porque de lo contrario, la paciente ya habrá ovulado.
Cuando se produce una respuesta elevada a las gonadotropinas y la producción ovárica es muy alta, existe el riesgo de SHO tras la administración de la hCG. Una forma de evitar el SHO en estos casos es desencadenar la ovulación con otro tipo de medicación como por ejemplo con análogos de la GnRH o LH recombinante.
Otra acción posible para impedir el SHO es reducir la dosis de medicación o cancelar el ciclo en casos en los que el nivel de estrógeno en sangre y la ecografia demuestran una repuesta elevada a la estimulación.
Como en cualquier otro síndrome, existen factores de riesgo que se relacionan con una mayor tendencia a desarrollar una hiperestimulación ovárica. Es el caso, por ejemplo, de:
Además, unos niveles elevados de estradiol en sangre se considera factor de riesgo para la hiperestimulación de los ovarios.
La causa exacta del SHO no se conoce todavía, pero normalmente es debido a la administración de la hormona hCG para desencadenar la ovulación antes de la punción ovárica.
Lo recomendable es evitar las relaciones sexuales tras el síndrome de hiperestimulación ovárica, al igual que el ejercicio físico puesto que habría riesgo de sufrir una torsión del ovario o cualquier otra complicación.
Además, si los ovarios están aumentados de tamaño, las relaciones sexuales probablemente resultaría dolorosas para la mujer.
Es posible, aunque es mucho más frecuente en la fecundación in vitro (FIV) debido a que la paciente se administra más cantidad de hormonas y hay una mayor producción folicular.
La punción de los ovarios para la recuperación de los ovocitos se realiza antes de que la mujer ovule. Por tanto, en principio se realiza siempre y cuando no haya contraindicación médica.
Al realizar la punción, el volumen de los ovarios disminuirá y con ello también las molestias asociadas a la situación de hiperestimulación ovárica. Por tanto, la punción folicular sería de ayuda para prevenir que se produjera al SHO.
No. Lo recomendable es cancela la transferencia embrionaria hasta que el riesgo de hiperestimulación ovárica haya desaparecido.
Generalmente, es necesario esperar a que llegue al menos una menstruación antes de volver a la preparación endometrial para la transferencia de embriones tras un síndrome de hiperestimulación ovárica.
Una vez que se han extraído los óvulos y se ha controlado la situación de hiperestimulación, el siguiente paso sería la preparación el endometrio para la transferencia embrionaria. Si deseas obtener más información sobre ello, puedes visitar este artículo: ¿Qué es la transferencia de embriones y cuándo se realiza?
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Síndrome de hiperestimulación ovárica. Aspectos clínicos de la FIV-ICSI. Sociedad Española de Fertilidad.
Cerillo Martínez M, Pellicer Martínez A. (2010). Síndrome de hiperestimulación ovárica. En Garcia Velasco JA, Callejo Olmos J Estimulación ovárica en técnicas de reproducción asistida (pp.67-81). Barcelona. Editorial Glosa, S.L.
Practice Committee of the American Society for Reproductive Medicine, Practice Committee of the American Society for Reproductive Medicine. Prevention treatment of moderate and severe ovarian hyperstimulation syndrome: a guideline. Fertil Steril. 2016 Dec;106(7):1634-1647. doi: 10.1016/j.fertnstert.2016.08.048. Epub 2016 Sep 24.