La ley de Texas fue modificada en 2002. Desde entonces, el acuerdo gestacional debe ser validado en las cortes. La "madre" gestacional no puede utilizar sus propios óvulos y es imprescindible que haya dado a luz al menos una vez antes de prestarse a ser gestante.
Además, la gestante tendrá derecho a tomar todas las decisiones relacionadas con su salud durante el embarazo. Los padres intencionales deben estar casados y deben someterse a un estudio de su hogar. La futura madre debe demostrar que es incapaz de llevar un embarazo a término.
Existe un requisito de residencia de al menos 90 días para la gestante o en su defecto para los futuros padres. Un contrato que no ha sido validado no es exigible, y la paternidad se determinará por la Uniform Parentage Act de Texas.