¿Qué son las enfermedades autoinmunes y cómo afectan a la fertilidad?

Por Equipo de Babygest
Actualizado el 05/07/2019

Las enfermedades autoinmunes son aquellas relacionadas con el sistema inmunológico del individuo, el cual se encarga de defender el cuerpo del ataque de agentes infecciosos, como virus y bacterias, entre otros.

Aquellas personas que padecen enfermedades autoinmunes tienen un mal funcionamiento de su sistema inmunológico y, como consecuencia, éste reacciona de forma equivocada atacando y destruyendo células y tejidos sanos del propio organismo.

Esta situación también puede darse en el transcurso de un embarazo, por lo que las mujeres con un trastorno inmunológico tienen un mayor riesgo de sufrir abortos de repetición, además de otras alteraciones de la fertilidad.

Funcionamiento del sistema inmunológico

El sistema inmune del organismo tiene la función de reconocer las células y tejidos propios del cuerpo y distinguirlos de lo extraño con el objetivo de constituir unas defensas.

Gracias a ello, el organismo puede defenderse del ataque de agentes externos dañinos, como microorganismos patológicos, radiaciones, contaminantes e incluso células cancerosas.

Para su correcto funcionamiento, el sistema inmunológico cuenta con una gran variedad de mecanismos como los siguientes:

  • Reconocimiento de las estructuras propias del cuerpo gracias al complejo mayor de histocompatibilidad (MHC).
  • Producción de anticuerpos por parte de los glóbulos blancos o linfocitos.
  • Destrucción de cuerpos extraños por parte de las células Natural Killer.
  • Establecer un mecanismo de tolerancia durante el embarazo para que el sistema inmune de la madre no identifique al bebé como un cuerpo extraño y lo rechace.

Enfermedades autoinmunes

Las enfermedades autoinmunes o autoinmunológicas son aquellas que provocan algún fallo en el sistema inmunológico del cuerpo y, como consecuencia, empieza a atacar las células y órganos propios. Podría decirse que el organismo se auto-ataca a sí mismo.

Actualmente, se conocen más de 80 enfermedades autoinmunes en el ser humano y, además, son más comunes en las mujeres que en los hombres.

En función del órgano o sistema del cuerpo afectado, las enfermedades autoinmunes pueden clasificarse de la siguiente manera:

Puntuales
son patologías específicas de un órgano, es decir, solamente afectan a un órgano en concreto. Por ejemplo, la celiaquía es un tipo de enfermedad autoinmune que afecta al intestino delgado.
Sistémicas
estas enfermedades pueden afectar cualquier órgano, o afectar múltiples órganos o sistemas a la vez. En este grupo encontramos al lupus eritematoso y a la artritis reumatoide.

¿Por qué se producen?

La causa de las enfermedades autoinmunes es desconocida, aún no se ha conseguido descifrar por qué hay situaciones en las que el cuerpo se ataca a sí mismo. Sin embargo, sí que se sabe que hay ciertos factores que pueden influir en el desarrollo de una de estas enfermedades.

Existe una predisposición genética para el desarrollo de enfermedades autoinmunes. Estas enfermedades no son genéticas ni hereditarias, pero existen combinaciones de genes que producen un aumento del riesgo de desarrollar una patología autoinmune. Según los genes que se vean afectados, habrá predisposición hacia una u otra enfermedad.

Además, también pueden influir los factores ambientales, ya que éstos son necesarios para desencadenar la activación del sistema inmunitario. Entre ellos se encuentran los cambios hormonales, el tabaco, el alcohol, las vacunas, las infecciones, la alimentación, los trastornos alimenticios, el clima, etc.

Por último, hay algunas enfermedades autoinmunes que son más comunes en algunas razas y grupos étnicos. Por ejemplo, la diabetes tipo 1 es más común entre las personas blancas, mientras que el lupus es más grave en los afroamericanos e hispánicos.

¿Cuáles son los síntomas?

Las manifestaciones clínicas van a depender del tipo de enfermedad autoinmune, de su agresividad y de los órganos que se encuentren afectados, aunque podría haber variaciones incluso en casos con la misma enfermedad.

El síntoma característico de una enfermedad autoinmune es la inflamación, lo que provoca enrojecimiento, dolor, hinchazón y calentamiento de la zona afectada.

Otros síntomas comunes de las enfermedades autoinmunes son el malestar general, la fiebre y la fatiga.

¿Cómo es el diagnóstico?

Debido a que los cuadros clínicos son muy variados, resulta complicado diagnosticar una enfermedad autoinmune.

En primer lugar, es necesario examinar la historia clínica del paciente, conocer sus antecedentes familiares y detectar los síntomas que pueden asociarse a un patología inmunitaria.

A continuación, el especialista médico tendrá que indicar una serie de estudios clínicos, como un análisis de sangre para identificar marcadores de inflamación y autoanticuerpos.

Los autoanticuerpos son anticuerpos que produce el organismo contra sí mismo, mientras que los marcadores inflamatorios son aquellas moléculas que suelen estar presentes en los procesos de inflamación y, por ello, se pueden utilizar para prever el riesgo de padecer una enfermedad autoinmune.

Tipos de enfermedades autoinmunes

Las enfermedades autoinmunes suelen ser enfermedades crónicas que afectan a la calidad de vida de las personas que las padecen.

A continuación, vamos a describir brevemente las enfermedades autoinmunes más relevantes, sobre todo las que afectan a las mujeres en su búsqueda del embarazo para convertirse en madres.

Lupus eritematoso sistémico (LES)

Se trata de una enfermedad autoinmune sistémica que puede dañar diversas partes del cuepo, como las articulaciones, la piel, los riñones, el corazón, los pulmones, etc.

Las manifestaciones clínicas del lupus son muy variadas, pero podemos destacar el cansancio, la pérdida de peso, la fiebre, la artritis, el dolor muscular, las lesiones cutáneas, etc.

En los casos más graves, el LES puede afectar en gran medida los órganos vitales del organismo, llegando a comprometer la vida del individuo.

Puedes leer más sobre esta enfermedad crónica aquí: ¿Qué es el lupus?

Esclerosis múltiple (EM)

La esclerosis múltiple consiste en una enfermedad neurológica crónica en la que el sistema inmunitario del individuo ataca la capa protectora que rodea los nervios.

Por esta razón, el cerebro y la médula espinal se encuentran afectados y, como consecuencia, los enfermos de esclerosis múltiple tienen trastornos sensitivos y motores en las extremidades.

Otros síntomas de la esclerosis múltiple son la neuritis óptica, la diplopia, la ataxia, la vejiga neurogénica, la fatiga, el vértigo, etc.

Tienes toda la información sobre esta patología en el siguiente artículo: ¿Qué es la esclerosis múltiple?

Síndrome antifosfolípido (SAF)

Se trata de un tipo de trombofilia adquirida en la que se originan coágulos de sangre en las arterias y/o las venas, lo que implica un alto riesgo de sufrir una trombosis y un accidente cardiovascular.

Además, el SAF es conocido por dar lugar a diversas complicaciones durante el embarazo, como la preeclampsia, el crecimiento intrauterino retardado, la muerte fetal intrauterina, el parto prematuro, etc.

El SAF es el responsable de aproximadamente el 15% de los abortos de repetición. Entre los anticuerpos antifosfolípidos más importantes se encuentran el anticoagulante lúpico, los anticuerpos anticardiolipina y los beta2-glicoproteina1.

Puedes informarte mejor sobre este tema en el siguiente post: ¿Qué es el síndrome antifosfolípido?

Diabetes mellitus tipo 1 (DM1)

La DM1 es una enfermedad autoinmune puntual en la que el sistema inmunitario del individuo ataca a las células productoras de insulina en el páncreas.

La insulina es una hormona que se encarga de regular los niveles de azúcar en la sangre. Por esta razón, las personas afectadas de diabetes mellitus no fabrican insulina y tienen una concentración excesiva de azúcar en la sangre, lo cual puede provocar daños en multitud de órganos, como los ojos, los riñones, los nervios, el corazón, las encías y los dientes.

Te recomendamos seguir leyendo sobre esta enfermedad en el siguiente artículo: ¿Qué es la diabetes mellitus?

Tratamiento

Las enfermedades autoinmunes no se pueden curar por completo, ya que son crónicas y deberán tratarse durante toda la vida para que la persona afectada pueda tener una mejor calidad de vida.

No obstante, existen algunos tratamientos enfocados a conseguir los siguientes objetivos:

  • Reducir los síntomas, como el dolor, la inflamación, los problemas para dormir, la fatiga, los sarpullido, etc. Normalmente se utilizarán analgésicos, pero es posible que sea necesario intervenciones más complicadas como una cirugía.
  • Reemplazar las sustancias vitales que el cuerpo no puede producir. Este sería el caso de las personas diabéticas que necesitan inyectarse insulina diariamente.
  • Suprimir el sistema inmunitario. Se trata de los conocidos medicamentos inmunosupresores que reducen la respuesta inmunitaria para asegurarse de que los órganos vitales puedan seguir funcionando. Se administran en enfermedades como el lupus o la artritis.

Algunos de los medicamentos más usados en las enfermedades autoinmunes son los corticoides como la prednisona y los fármacos no esteroideos como la ciclofosfamida.

Además, en las enfermedades autoinmunes específicas de un órgano, se realizan tratamientos adaptados al órgano afectado.

Enfermedades autoinmunes y embarazo

Las mujeres con enfermedades autoinmunes como el lupus o la artritis reumatoide pueden presentar dificultades para tener hijos.

Aunque etas mujeres no presenten infertilidad y sí puedan conseguir un embarazo sin problemas, la gestación podría considerarse una situación de riesgo al poner en peligro su vida y la del futuro bebé.

Los médicos podrían contraindicar el embarazo a estas mujeres por razones médicas, por lo que su única posibilidad para ser madres sería la adopción o la gestación subrogada.

Si necesitas un tratamiento de gestación subrogada para formar una familia, te recomendamos informarte previamente de los precios para evitar sorpresas a la hora de la verdad. Además, entender el presupuesto es fundamental antes de tomar una decisión.

Por el contrario, otras enfermedades autoinmunes no afectan a la fertilidad ni a la capacidad para gestar. Por ejemplo, la esclerosis múltiple puede remitir durante el embarazo, aunque también puede haber un aumento de los brotes después del parto debido a la desaparición del efecto protector de la gestación sobre esta enfermedad.

Preguntas de los usuarios

¿Qué tipos de esterilidad inmunitaria existen?

Por Dr. Joel G. Brasch (ginecólogo).

Las enfermedades autoinmunes que disminuyen la fertilidad incluyen diabetes, tiroiditis autoinmune y lupus eritematoso sistémico. Otras causas de infertilidad, como la insuficiencia ovárica prematura, la endometriosis y el síndrome de ovario poliquístico, incluyen componentes autoinmunes.

¿Cómo es el tratamiento de la infertilidad inmunológica?

Por Zaira Salvador (embrióloga).

Esto depende en primer lugar del tipo de infertilidad inmunológica, es decir, de la causa concreta que impida el embarazo. Por ejemplo, cuando existen problemas de coagulación sanguínea y riesgo de trombosis, un tratamiento con heparina puede ayudar a la mujer a conseguir un embarazo evolutivo.

Por otra parte, los tratamiento con corticoides e inmunoglobulinas también pueden ser indicados en casos de infertilidad inmunológica.

¿Cuáles son las causas del rechazo inmunológico del embrión?

Por Zaira Salvador (embrióloga).

El embarazo es una situación especial en la que el sistema inmunológico de la mujer debe activar un mecanismo de tolerancia para no rechazar el cuerpo del bebé durante toda la gestación. Para ello, el embrión expresa el antígeno HLA G, cuya función es suprimir las células del sistema inmunitario de la madre y que no haya rechazo.

Sin embargo, hay casos en los que existe un fallo en el mecanismo de tolerancia, por lo que el sistema inmune de la madre no reconoce al embrión como propio y, por tanto, lo rechaza provocando un aborto. Esto suele ocurrir en las mujeres que presentan un número elevado de células Natural Killer (NK), unas células del sistema inmunitario que destruyen los tejidos del embrión al no reconocerlos.

¿Las enfermedades autoinmunes se curan?

Por Zaira Salvador (embrióloga).

Las enfermedades autoinmunes no tienen cura, son crónicas, puesto que se desconoce dónde radica el problema exactamente.

No obstante, existen tratamientos para mejorar la calidad de vida de las personas que las sufren y que su vida no corra peligro.

Lectura recomendada

Uno de los mayores problemas de las mujeres con deseo reproductivo que sufren enfermedades autoinmunes es el riesgo de padecer abortos recurrentes, lo cual ocasiona un desgaste físico y emocional enorme. Si ésta es tu situación y quieres informarte más, puedes seguir leyendo aquí: ¿Qué son los abortos de repetición?

Por otra parte, si necesitas información sobre otras enfermedades que también impiden o contraindican el embarazo, puedes acceder al siguiente post: Maternidad subrogada por enfermedades que impiden el embarazo.

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Bibliografía

Alijotas-Reig J, Esteve-Valverde E. Pregnancy and autoimmune diseases. Med Clin (Barc). 2017 Feb 23;148(4):161-163.

Fischer-Betz R, Specker C. Pregnancy in systemic lupus erythematosus and antiphospholipid syndrome. Best Pract Res Clin Rheumatol. 2017 Jun;31(3):397-414.

Panaitescu AM, Nicolaides K. Maternal autoimmune disorders and fetal defects. J Matern Fetal Neonatal Med. 2018 Jul;31(13):1798-1806.

Wang L, Wang FS, Gershwin ME. Human autoimmune diseases: a comprehensive update. J Intern Med. 2015 Oct;278(4):369-95.

Preguntas de los usuarios: '¿Qué tipos de esterilidad inmunitaria existen?', '¿Cómo es el tratamiento de la infertilidad inmunológica?', '¿Cuáles son las causas del rechazo inmunológico del embrión?' y '¿Las enfermedades autoinmunes se curan?'.

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